Tierra dominicana Tierra de caña y azúcar de sabor dulce melao, de gente alegre y risueña, así es el dominicano. Tierra de hermosos mares, bañada por el Sol. De mujeres piel canela, divina mezcla nos dio el Creador. Y qué decir de las palmeras, la amapola y el ruiseñor, tan dominicanos como la güira, la guitarra y el acordeón. Y no olvidemos la tambora, que del África heredamos, con su melodía contagiosa el merengue acompañamos. A luz de Luna, una bachata, con mi amada bailo yo en bohío de tierra cobijado en cana ¡ay mamá, que buen danzón! En lo alto de una montaña o en el fértil y llano valle, sentiré el calor de esta tierra bendecida e inigualable. (José Acevedo Jiménez)